Un hecho profundamente lamentable sacude a Cali y al país. Las autoridades confirmaron la muerte de un bebé de dos meses en un hogar infantil del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), luego de que otro menor, de seis años, lo sacara de su cuna y lo arrojara a un canal de aguas residuales dentro del mismo establecimiento.

El caso ocurrió en un centro ubicado en el barrio Ciudad Jardín, administrado por una fundación contratada por el ICBF. De acuerdo con la Policía Metropolitana de Cali, el suceso fue captado por cámaras de seguridad y ya se encuentra bajo investigación judicial.

El pequeño fue encontrado sin vida y las autoridades adelantan el proceso para determinar las causas exactas de su fallecimiento. Según los primeros reportes, el niño agresor también hacía parte del grupo de menores que residían en el hogar, bajo medidas de protección del Estado.

El ICBF lamentó profundamente lo ocurrido y aseguró que se activaron los protocolos internos para esclarecer los hechos, revisar las condiciones de seguridad del establecimiento y acompañar a las familias afectadas.
Mientras tanto, la Fiscalía General de la Nación asumió la investigación, centrando sus esfuerzos en identificar posibles fallas en la supervisión y el cumplimiento de las normas de protección infantil.

El caso ha generado una ola de indignación y preocupación nacional. Organizaciones de derechos de la niñez y defensores sociales han pedido una revisión urgente de los protocolos en los hogares bajo protección del ICBF, enfatizando la necesidad de fortalecer el personal y la atención psicosocial de los menores.

Una tragedia que recuerda la importancia de cuidar, proteger y acompañar con responsabilidad a quienes más lo necesitan: los niños y niñas bajo custodia del Estado.