La violencia contra los funcionarios del INPEC vuelve a encender las alarmas en Colombia. Diego Acevedo Garzón fue asesinado la noche del 14 de octubre en Girón, Santander, cuando se encontraba fuera de servicio en un establecimiento y fue atacado a tiros por hombres armados.

El crimen se suma a otros hechos recientes contra trabajadores penitenciarios. El 12 de octubre, el dragoneante Bryan Rangel Saavedra fue asesinado en Cúcuta, mientras que el 10 de octubre dos funcionarios sobrevivieron a un presunto atentado en Barranquilla.

Ante este panorama, las autoridades solicitan medidas de protección e investigaciones que permitan esclarecer los hechos y capturar a los responsables. El Ministerio de Justicia rechazó los ataques y pidió no especular sobre los móviles mientras avanzan las verificaciones.

Además, representantes del sector penitenciario han denunciado amenazas contra sus trabajadores y exigen mayores garantías para ejercer sus funciones sin poner en riesgo sus vidas.

La preocupación crece entre los trabajadores penitenciarios, que piden protección y respuestas urgentes de las autoridades.