La violencia sacudió nuevamente el centro de Medellín durante la madrugada de este 4 de noviembre. El patrullero Jamilton Andrés Santa Aguirre, de 27 años, fue asesinado mientras perseguía a los responsables de un ataque sicarial que dejó dos personas muertas inicialmente.

El uniformado y su compañero reaccionaron al escuchar los disparos y recibir una alerta. Al llegar al lugar, observaron a varios hombres en motocicletas y emprendieron su persecución. Sin embargo, los sospechosos abrieron fuego contra los policías.

Santa Aguirre recibió impactos de bala y fue trasladado a la Fundación Hospitalaria San Vicente de Paúl, donde falleció minutos después. El hecho dejó un saldo de tres personas muertas y tres heridas, entre ellas el uniformado.

El alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, señaló que el ataque estaría relacionado con una disputa entre estructuras criminales por el control de una plaza de vicio. Las autoridades adelantan operativos para dar con los responsables.

El patrullero llevaba más de siete años al servicio de la institución. Su muerte vuelve a poner sobre la mesa el riesgo que enfrentan quienes salen a proteger a los ciudadanos.