Bogotá, 22 de octubre de 2025. Dos días antes de la consulta interna que definirá al candidato presidencial de la izquierda, los partidos Unión Patriótica (UP) y Partido Comunista Colombiano (PC) anunciaron su decisión de retirarse del mecanismo interpartidista promovido por el Pacto Histórico, dejando la consulta casi exclusivamente en manos del Polo Democrático Alternativo (PDA), principal partido de esa coalición.
La carta conjunta firmada por los representantes legales de la UP y el PC señala que dichas colectividades “no suscriben, como organizaciones políticas individuales, una consulta interpartidista”, y aseguran que su voluntad fue participar únicamente en una consulta partidista, es decir, al interior del Pacto. Con esta renuncia, ambos partidos se aseguran de evitar eventuales consecuencias jurídicas que puedan limitar la participación del ganador en la posterior consulta del Frente Amplio.
Por otro lado, el Consejo Nacional Electoral (CNE) confirmó que otorgó personería jurídica al nuevo partido Progresistas, liderado por la senadora María José Pizarro, lo cual cambia el mapa de alianzas al permitir que este actor participe legalmente en las consultas con una plataforma propia.
Estos movimientos reflejan la creciente tensión en el bloque de izquierda. La fecha clave es el 26 de octubre de 2025, día fijado para la consulta que elegirá al candidato del Pacto Histórico de cara a las elecciones de 2026, aunque con este giro, la consulta pierde parte de su carácter amplio y podría quedar bajo dominio del Polo Democrático.
La decisión impacta no solo en lo interno de la coalición, sino también en su estrategia electoral y de unidad. Si bien los promotores del cambio apelan a “mayor democracia interna”, el riesgo de división y de pérdida de legitimidad persiste.