El expresidente Álvaro Uribe Vélez sorprendió al anunciar que renuncia al beneficio de la prescripción en el proceso penal que enfrenta por fraude procesal y soborno en actuación penal, por el que ya fue condenado en primera instancia a 12 años de prisión domiciliaria.
En una carta radicada ante el Tribunal Superior de Bogotá, Uribe manifestó que su intención es que los magistrados de segunda instancia puedan emitir un fallo de fondo, sin limitaciones de tiempo.
“La prescripción de la acción penal, que nunca he buscado y de la que no quiero beneficiarme, no puede privarle la oportunidad a la Sala de tener las condiciones materiales mínimas para proferir un fallo que, independientemente de su sentido, sea el resultado de un análisis sereno, ponderado e integral de la prueba”, señaló el exmandatario.
Los magistrados de la Sala Penal del Tribunal tienen plazo hasta el 16 de octubre para definir la apelación al fallo emitido el 1 de agosto por la jueza Sandra Liliana Heredia, quien determinó que Uribe fue el determinador de una red para manipular testigos en contra del senador Iván Cepeda.
El fallo de primera instancia también lo inhabilitó por 100 meses para ocupar cargos públicos y le impuso una multa de 2.420 salarios mínimos mensuales legales vigentes.
Tanto la defensa del exmandatario como el delegado de la Procuraduría apelaron la sentencia, al considerar que no se le otorgaron todas las garantías procesales.
Con esta decisión, Uribe busca que el proceso continúe hasta un pronunciamiento de fondo, incluso si esto implica mantener abierta una causa judicial que podría marcar un precedente histórico en Colombia.