Las comunidades indígenas y rurales de Urabá continúan recibiendo inversiones para mejorar sus condiciones de vida. La Gobernación de Antioquia y Viva anunciaron la instalación de 20 paneles solares en el resguardo indígena La Marina, en Murindó, beneficiando a igual número de familias que hasta ahora no contaban con acceso a energía eléctrica.
Según las entidades, esta iniciativa permitirá a los habitantes acceder a servicios básicos, impulsar pequeños emprendimientos y mejorar su calidad de vida mediante el uso de electrodomésticos como neveras y televisores.
Además, en el sector Nadie como Dios, también en Murindó, se construyen siete viviendas elevadas sobre pilotes, una técnica diseñada para zonas inundables. A esto se suman 384 soluciones de vivienda urbanas y rurales que se ejecutan en el municipio con una inversión superior a los $11.000 millones.
En Vigía del Fuerte, las autoridades avanzan en la construcción de 145 viviendas nuevas en el corregimiento Playa Murrí, proyecto que busca reubicar a familias afectadas por las inundaciones registradas en 2023. La inversión supera los $16.150 millones.
Desde Viva señalaron que estas obras hacen parte de una estrategia para fortalecer las condiciones de habitabilidad y desarrollo de las comunidades más apartadas del departamento.