Colombia registró en mayo de 2025 una de las cifras más alentadoras en su mercado laboral reciente: la tasa de desempleo nacional bajó al 9%, según reveló este jueves el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane). Se trata de una caída de 1,3 puntos porcentuales frente al mismo mes del año anterior, lo que consolida una tendencia a la baja y refleja una recuperación del empleo en distintos sectores.
En total, 597.000 personas más consiguieron empleo en comparación con mayo de 2024, marcando un crecimiento del 2,6% en la población ocupada. Esta mejora se notó tanto en grandes ciudades como en otras cabeceras del país, con un aporte destacado del sector Transporte y almacenamiento, que generó 185.000 nuevos empleos.
Sin embargo, la buena noticia tiene matices: la brecha de género en el desempleo se amplió. Aunque la tasa de desocupación bajó para hombres (7,1%) y mujeres (11,6%), la diferencia entre ambos aumentó a 4,5 puntos porcentuales, frente a los 3,1 puntos registrados en mayo de 2024. La reducción fue más significativa entre los hombres (-1,8 p.p.) que entre las mujeres (-0,5 p.p.), lo que evidencia desigualdades persistentes en el acceso al empleo.
La tasa global de participación se ubicó en 66,6%, con una leve disminución frente al año anterior (67,1%), mientras que la tasa de ocupación creció a 60,6%. Esto sugiere que, aunque menos personas están buscando trabajo, quienes lo hacen tienen más probabilidades de encontrarlo.
El análisis por ciudades muestra fuertes contrastes. Mientras el área metropolitana de Bucaramanga logró la menor tasa de desempleo con 7,4%, y una reducción de 4,2 puntos porcentuales, Quibdó se ubicó en el otro extremo, con un alarmante 29,8%, 1,2 puntos más que en 2024. Riohacha (15,4%) e Ibagué (13,4%) también se mantuvieron con cifras elevadas.
En total, la población desocupada disminuyó en 299.000 personas, lo que representa una variación anual de -11,3%. Las principales contribuciones a esta caída se dieron en las grandes ciudades y otras cabeceras, con reducciones del 12,4% y 16,9% respectivamente.
La tendencia es positiva, pero la desigual distribución por género y territorio plantea retos urgentes para las políticas de empleo. Mientras la ocupación mejora en términos generales, las mujeres, las regiones periféricas y algunos sectores como la industria manufacturera, que perdió 122.000 empleos, siguen necesitando estrategias específicas para garantizar inclusión y equidad.
El mercado laboral se reactiva, pero la recuperación no es igual para todos.