Un grupo de investigadores peruanos desarrolló empaques inteligentes con biosensores capaces de identificar el deterioro de los alimentos mediante cambios de color. La innovación utiliza compuestos naturales presentes en especies como el arándano y el maíz morado, que reaccionan ante las variaciones químicas asociadas a la descomposición.
Según los investigadores, esta tecnología permitiría alertar de manera visual cuando un producto pierde frescura, facilitando decisiones más rápidas tanto para consumidores como para comerciantes y distribuidores.
Además de fortalecer la inocuidad alimentaria, los envases podrían ayudar a optimizar la gestión de inventarios y a reducir el desperdicio de alimentos a lo largo de toda la cadena de producción y comercialización.
El desarrollo hace parte de las iniciativas que buscan incorporar materiales y componentes naturales en soluciones de empaque más seguras, sostenibles y funcionales para el sector alimentario.
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