El pasado sábado 5 de julio, se colocó la primera piedra del nuevo Coliseo del Politécnico Colombiano Jaime Isaza Cadavid en el municipio de Apartadó, una obra que representa un hito para la educación superior en la región de Urabá. El proyecto, con una inversión superior a los 5.300 millones de pesos, es financiado en su totalidad por el Ministerio de Educación Nacional, y forma parte del compromiso del Gobierno con la transformación social desde las aulas.
Durante el acto simbólico, el viceministro de Educación, Ricardo Moreno Patiño, envió un mensaje claro sobre la falta de articulación regional, pero reafirmó la voluntad nacional de avanzar:
“Aunque el gobierno departamental no se sumó a este proyecto, desde el Ministerio seguimos haciendo las cosas, seguimos trabajando por los jóvenes y niños de esta región tan rica y tan diversa, a la que el Estado le debe tanto”.
El evento también contó con la presencia de Agapito Murillo Palacios, alcalde de Carepa, en representación de los mandatarios de Urabá, así como del rector del Poli, Jairo Osorio Taraz, y otros directivos de la institución. Murillo fue enfático al afirmar:
“Si yo como alcalde no fortalezco la educación, entonces tengo una mentalidad muerta y un comportamiento egoísta hacia el futuro de nuestros niños y niñas”.
El impacto ya es evidente. Mientras que en 2021 el Poli tenía apenas 120 estudiantes en Apartadó, hoy, gracias al Plan Integral de Cobertura, la cifra supera los 1.300 estudiantes. Y con la estrategia Educación Superior en tu Colegio, cerca de 1.000 estudiantes de 11 colegios públicos podrán comenzar sus estudios universitarios sin salir de su municipio.
En Carepa, por ejemplo, más de 350 jóvenes estudian con gratuidad en el Politécnico Colombiano, demostrando que cuando hay voluntad política y articulación entre niveles de gobierno, la educación se convierte en una herramienta real de cambio.
El nuevo coliseo será más que un escenario deportivo o cultural: será un espacio para la integración, la esperanza y el desarrollo colectivo. Una muestra de que en Urabá, cuando la educación se pone en el centro, el futuro empieza a construirse con piedra firme.