La crisis del agro colombiano parece escalar con rapidez. A la complicada situación del sector arrocero, que ya completa una semana de bloqueos viales y mesas de concertación con el Gobierno Nacional, se suma una nueva alerta que enciende las alarmas: el gremio papero ha advertido que, si en una semana no se concretan soluciones efectivas a sus demandas, las vías del país también serán bloqueadas.
La advertencia fue lanzada durante el Primer Encuentro Nacional de Paperos, realizado el lunes 21 de julio en Boyacá, donde más de 1.500 cultivadores se reunieron con autoridades locales y representantes del Gobierno para exponer el punto crítico al que ha llegado el sector. Los productores denuncian que están asfixiados por una combinación de factores que los ha llevado a vender por debajo del costo de producción, lo que amenaza su sostenibilidad económica y su permanencia en el campo.
Entre los problemas que más los afectan se encuentra el ingreso de papa de contrabando, principalmente desde Ecuador, situación que ha saturado el mercado local y desplomado los precios. A esto se suma la sobreproducción nacional y el incumplimiento de políticas de protección al sector, lo que ha generado una crisis de ingresos para miles de campesinos. Las consecuencias se extienden más allá de lo económico: muchos de los agricultores están actualmente en mora o en riesgo de incumplir sus créditos agropecuarios, poniendo en peligro sus fincas, sus cosechas y su estabilidad financiera.
En respuesta, los productores han comenzado protestas simbólicas para visibilizar su situación. En vías como la Bogotá-Tunja se han registrado entregas de papa cocida a los viajeros, en una estrategia que busca generar conciencia pública sin recurrir aún al bloqueo vial. Sin embargo, los líderes del gremio aseguran que la paciencia se agota y que si no hay una respuesta clara y concreta por parte del Gobierno, los paros serán inevitables.
Tatiana Mosquera, vocera del Movimiento Dignidad Agropecuaria de Colombia, fue clara en señalar que las demandas del sector son urgentes y justificadas. Según explicó en entrevista con Caracol Radio, el gremio exige tres cosas fundamentales: detener el contrabando de papa, estabilizar los precios de compra para que estén por encima de los costos de producción y brindar soluciones concretas para los agricultores endeudados.
Entre las propuestas que han planteado se incluye la solicitud de una resolución oficial que garantice precios justos y estables para la papa, así como la propuesta de que las importaciones se realicen por vía marítima y no terrestre, para facilitar el control y reducir el impacto en la producción nacional. Aunque se han realizado estrategias como las “papatones” en ciudades principales para disminuir el exceso de producto, estas medidas no han sido suficientes para contener las pérdidas económicas.
El gremio ya tiene agendada una reunión virtual para este miércoles con funcionarios del Ministerio de Agricultura, en la que se definirá la agenda y los representantes que negociarán en nombre de los productores. Sin embargo, el encuentro clave será el próximo 29 de julio, cuando está prevista una reunión con la ministra de Agricultura. Según Mosquera, si ese día no se logra una respuesta satisfactoria, se convocará a una asamblea general del gremio papero y se tomarán decisiones que podrían llevar a un paro nacional, tal como el que hoy vive el sector arrocero.
El futuro inmediato del campo colombiano se encuentra en una etapa decisiva. La crisis del sector papero no solo pone en riesgo la economía de miles de familias productoras, sino que también amenaza con impactar la seguridad alimentaria del país. El Gobierno enfrenta el desafío de responder a tiempo para evitar una nueva ola de bloqueos y protestas en las carreteras nacionales.