Un nuevo comunicado del Ejército de Liberación Nacional (ELN) encendió las alertas en el departamento del Chocó, luego de que el grupo armado ilegal declarara como objetivo militar a todo vehículo que transporte víveres hacia las tiendas D1 en esta región.

De acuerdo con el ELN, la decisión se basa no solo en el no pago del llamado «impuesto de guerra», sino también en presuntas irregularidades laborales dentro de la cadena de tiendas. En el documento, la guerrilla denuncia jornadas excesivas, bajos salarios y maltratos a los empleados, lo que consideran una vulneración a sus derechos fundamentales.

El teniente coronel José Jair Urrego, comandante de la Policía del Chocó, confirmó que solo en lo que va del año han sido incinerados cuatro vehículos vinculados a estas operaciones logísticas en la vía que comunica Quibdó con Medellín.

Ante el incremento de amenazas y acciones violentas, las autoridades anunciaron el fortalecimiento de la seguridad en los alrededores de las tiendas D1 del departamento. En Quibdó, específicamente, operan al menos ocho establecimientos.

Este nuevo episodio evidencia el complejo panorama de seguridad y derechos humanos que se vive en algunas regiones del país, donde los actores armados aún ejercen control e intimidación sobre el sector productivo y laboral.