Los expertos llaman “vampiros emocionales” a aquellas personas que absorben la energía de quienes las rodean, dejando a los demás exhaustos tras cada encuentro. Pueden ser amigos, conocidos o incluso familiares que se centran en sus problemas, buscan atención constante y rara vez muestran interés por el bienestar de los demás.
La psicóloga Suzy Reading explicó en el programa BBC Woman’s Hour que estas personas suelen tener “una necesidad excesiva de validación y atención, acompañada de la idea de que nada de lo que ocurre en su vida es su responsabilidad”. A pesar de estar enfocadas en sí mismas, presentan poca empatía, lo que genera en otros una sensación de agotamiento emocional.
Por su parte, la periodista Radhika Sahghani relató cómo, en su juventud, le resultaba difícil identificar este tipo de dinámicas y solía culparse por la incomodidad en las conversaciones. Con el tiempo aprendió a reconocerlas y a poner límites para proteger su bienestar.
Estrategias para manejar a un “vampiro emocional”
Especialistas recomiendan cinco pasos clave:
1. Hablar directamente sobre el comportamiento y el impacto que genera.
2. Expresar los propios sentimientos y recordar que las relaciones deben ser recíprocas.
3. Fijar límites claros sobre lo que es aceptable.
4.Regular el tiempo de exposición a este tipo de vínculos.
5. Evaluar si la relación aporta o resta, priorizando los encuentros que sumen bienestar.
Según Reading y Sahghani, aprender a identificar estas relaciones es una forma de autocuidado que permite fomentar vínculos más sanos y equilibrados.