Siete meses después de conocerse la denuncia de una mujer privada de la libertad en la cárcel Pedregal de Medellín, quien aseguró haber sido víctima de violación por parte de dos dragoneantes del Inpec, la Fiscalía confirmó que uno de ellos es el padre del bebé que nació producto del abuso.
En una audiencia virtual ante el juzgado 29 penal municipal de Medellín, los funcionarios Diego Stiven Castaño y Cristian Camilo Alvarado fueron imputados por el delito de acceso carnal violento en concurso homogéneo con prevaricato por omisión.
La investigación arrojó detalles atroces: la víctima, identificada como Andrea Esperanza Valdez, habría sido abusada en dos ocasiones distintas dentro de una celda de tratamiento especial, donde fue trasladada tras sufrir agresiones de otras internas. Según la Fiscalía, Cristian Camilo ingresó en la noche del 29 de agosto y bajo amenazas la obligó a acceder. Días después, el 5 de septiembre, Diego Stiven repitió la agresión, también bajo intimidaciones, advirtiéndole que la matarían si denunciaba.
En noviembre de 2024 la mujer descubrió que estaba embarazada y decidió poner la denuncia. La prueba de ADN realizada al bebé confirmó la paternidad absoluta de Diego Stiven Castaño, agravando su situación judicial.
Ambos exfuncionarios fueron capturados recientemente: Castaño en La Dorada, Caldas, y Alvarado en Puerto Triunfo, Antioquia. Actualmente enfrentan el proceso judicial, mientras que la víctima permanece bajo protección especial en Bogotá junto a su hijo.
El caso ha generado indignación nacional por la brutalidad de los hechos y por la vulnerabilidad a la que fue expuesta una mujer bajo custodia del Estado.