La Fundación Materno Infantil (FUMI) de Chigorodó, lanzó una alerta a la opinión pública sobre la grave crisis económica que atraviesa y que pone en inminente riesgo de cierre a la institución, considerada la más importante en la atención médica de mujeres en gestación y recién nacidos en la región de Urabá y parte del Chocó.

De acuerdo con el comunicado oficial, la crisis se debe a una deuda superior a 10.478 millones de pesos que las EPS y el Ministerio de Salud, a través de la ADRES, mantienen con la entidad por servicios ya prestados. Estos recursos, que deberían garantizar el pago de nómina, proveedores, prestadores externos y adquisición de insumos, no han sido transferidos oportunamente, acumulando retrasos de varios meses.

La Fundación, que atiende más del 69 % de los nacimientos de la región, dispone de servicios especializados en ginecología, obstetricia, cuidados intensivos e intermedios neonatales, así como programas de apoyo a madres de bajos recursos. Actualmente, cuenta con 88 empleados directos, entre médicos especialistas, enfermeras y personal de apoyo, quienes han sostenido la atención a pesar de las dificultades económicas.

El director ejecutivo, Víctor Manuel Blair Llorens, advirtió que si no se toman medidas inmediatas la institución se verá obligada a cerrar, lo que pondría en grave riesgo la atención materna y perinatal en el Urabá antioqueño. “La continuidad de este servicio esencial depende de la acción inmediata de las autoridades y de las EPS”, señaló.

Finalmente, la Fundación hizo un llamado urgente al Gobierno Nacional, autoridades departamentales y municipales, así como a las EPS, para que cumplan con sus obligaciones financieras y eviten una crisis mayor que podría incrementar la mortalidad materna y neonatal en la región.