En medio de la creciente tensión con Venezuela, Francia anunció el fortalecimiento de su presencia militar en el Caribe, sumándose a los esfuerzos de Estados Unidos para combatir el narcotráfico en la región.
El ministro del Interior, Bruno Retailleau, confirmó que el país europeo aumentará su capacidad operativa en Guadalupe, un archipiélago considerado clave como puerta de entrada al Caribe y punto de tránsito de cargamentos de droga procedentes de Suramérica.
El plan incluye la llegada de 13 nuevos investigadores de la Ofast, la creación de un laboratorio de análisis balístico en la isla, y el despliegue de escuadrones móviles de policía y brigadas náuticas para controlar más de 700 kilómetros de costa distribuidos en seis islas. A esto se suma la instalación de radares en canales estratégicos, además de un dron de vigilancia aérea que reforzará el monitoreo en la zona.
Retailleau también anunció la implementación de un sistema integral de control de pasajeros en aeropuertos y puertos, como parte del proyecto Hub Antilles, que busca blindar la seguridad marítima frente a las mafias del narcotráfico.
La decisión francesa se conoce poco después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ordenara el despliegue de tres buques de guerra cerca de Venezuela, aumentando la presión sobre el gobierno de Nicolás Maduro, señalado por la justicia estadounidense de presuntos vínculos con el narcotráfico.
Con este refuerzo militar europeo, el Caribe se convierte en escenario estratégico de una ofensiva internacional contra el crimen organizado, pero también en un nuevo foco de tensión política y geopolítica en la región.