Un fuerte enfrentamiento se desató entre el papa León XIV y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, tras una serie de declaraciones cruzadas sobre guerra, poder y política internacional.
Durante su gira en África, el pontífice fue contundente: “No tengo miedo de la Administración Trump” y dejó claro que continuará promoviendo la paz, pese a las críticas del mandatario estadounidense.
El papa ha cuestionado los “abusos de poder” y la guerra, asegurando que “Dios no está del lado de quien lanza bombas”, en lo que ha sido interpretado como una crítica directa a la política exterior de Washington.
La respuesta de Trump no se hizo esperar. A través de redes sociales, calificó al pontífice como “débil” y “terrible en política exterior”, además de cuestionar su postura frente a conflictos como Irán y Venezuela.
Aunque el papa insistió en que “no es un político” y evitó entrar en confrontación directa, reafirmó que seguirá alzando la voz contra la guerra: “Alguien tiene que hacerlo”.
Este cruce de declaraciones marca uno de los choques más fuertes entre el Vaticano y la Casa Blanca en los últimos años, evidenciando la tensión entre el discurso religioso de paz y las posturas políticas en el escenario internacional.