Atlético Nacional atraviesa un momento de dudas. El empate 1-1 frente al América de Cali no solo dejó un sabor amargo en el Atanasio Girardot, sino que extendió la racha negativa del equipo a cuatro partidos sin ganar. El “Verde” suma empates frente a Fortaleza, dos contra Sao Paulo y ahora ante los escarlatas, una seguidilla que despierta interrogantes sobre si el proyecto de Javier Gandolfi aún tiene margen de mejora o ya tocó su techo.

Aunque el técnico reconoció que el desgaste físico pesó en el partido, la hinchada percibe un estancamiento futbolístico: poca efectividad, ausencia de equilibrio en el mediocampo y la falta de un reemplazo real para Edwin Cardona, quien sigue siendo el hombre distinto pese a sus altibajos. La apuesta por Juan Bauzá en otras posiciones es una de las decisiones más cuestionadas.

Desde la directiva aseguran que las “formas importan” y confían en que el proyecto puede consolidarse, pero la comparación con procesos anteriores como el de Pablo Repetto, despedido en medio de un panorama similar mantiene la polémica abierta.

Con contrato vigente hasta 2026, Gandolfi cuenta con respaldo institucional y voces como la del ídolo Luis Alfonso “Bendito” Fajardo, que piden paciencia. Sin embargo, en Nacional la exigencia es inmediata y el margen de espera suele ser más corto que los plazos administrativos.

El próximo examen será este miércoles, cuando el Verde reciba al Quindío por los octavos de final de la Copa BetPlay. Allí no solo deberá ganar: está obligado a mostrar un fútbol convincente que devuelva la confianza a su hinchada y despeje la gran incógnita que hoy pesa sobre el proceso Gandolfi.

Por yujalon99