Un estudio reciente de la Universidad de Manchester ha desarrollado un análisis de sangre capaz de identificar el cáncer de ovario en sus primeras etapas, un avance que podría mejorar las tasas de diagnóstico y tratamiento.

El cáncer de ovario se origina cuando las células de los ovarios crecen de manera anormal, invadiendo tejidos sanos. Sus síntomas incluyen hinchazón abdominal, dolor pélvico, fatiga y pérdida de peso, pero suelen confundirse con afecciones menores, lo que dificulta la detección temprana. Actualmente, solo el 20% de los casos se diagnostican a tiempo.

El estudio, realizado con 950 mujeres con síntomas iniciales, mostró que la prueba alcanza una precisión del 92% en todas las etapas del cáncer y del 88% en la etapa temprana. La prueba combina el análisis de dos conjuntos de marcadores sanguíneos con técnicas de aprendizaje automático para detectar señales de la enfermedad que normalmente pasan desapercibidas.

Los investigadores aseguran que este avance podría revolucionar la detección temprana del cáncer de ovario, brindando mayores oportunidades de tratamiento exitoso y salvando vidas.