Caracas – En medio de un clima de alta tensión, el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, lanzó una advertencia contundente: si el país llega a ser objeto de una agresión militar por parte de Estados Unidos, entrará “inmediatamente en un período de lucha armada”.

La declaración se produjo durante una rueda de prensa en la que el mandatario calificó de “injustificable, inmoral y absolutamente criminal” el despliegue de buques de guerra estadounidenses en el Caribe, algunos de ellos con más de 1 200 misiles, además de un submarino nuclear. Maduro comparó la situación con la crisis de los misiles en Cuba de 1962, subrayando que se trata de una amenaza directa contra la soberanía venezolana.

“Si Venezuela es agredida, no lo duden, pasaremos a la lucha armada. El pueblo está preparado, la Fuerza Armada está preparada”, aseguró.

El presidente anunció además la activación de millones de milicianos y reservistas con el objetivo de mantener en funcionamiento las instituciones y garantizar la defensa nacional frente a cualquier ataque.

De acuerdo con Maduro, la respuesta de Venezuela se basará en una doble estrategia:

  • Diplomática, buscando apoyo en foros internacionales.

  • Armada, bajo una doctrina de defensa diseñada durante los últimos 20 años.

La advertencia ocurre en un contexto de creciente confrontación entre Caracas y Washington, tras el refuerzo de operaciones militares estadounidenses en la región bajo el argumento de combatir el narcotráfico. Para el gobierno venezolano, esas maniobras constituyen un acto hostil que podría desembocar en un conflicto de gran escala.

Con esta postura, Maduro busca proyectar firmeza frente a la presión internacional y reforzar la narrativa de resistencia que sostiene su gobierno en medio de sanciones y crisis internas.