La Selección Colombia Sub-20, que afina detalles para el Mundial, quedó en medio de la polémica tras la salida de dos de sus jugadores por indisciplina.

Se trata de Keimer Sandoval Rodríguez y John Edwin Montaño Preciado, quienes fueron apartados de la concentración que dirige el técnico César Torres. La decisión, según el cuerpo técnico, busca proteger la armonía y el compromiso del plantel juvenil.

Los hechos que motivaron la sanción no han sido revelados, pero la medida es vista como un golpe fuerte al proceso de preparación de la Tricolor, que contaba con 25 futbolistas concentrados. Con esta determinación, ya están definidos dos de los cuatro descartes para llegar a la lista final de 21 jugadores exigida por la FIFA.