Un estremecedor caso de violencia familiar dejó en shock a la ciudad de Joinville, al sur de Brasil. En la madrugada del jueves 19 de septiembre de 2025, Ramzi Mohsen Hamdar, un hombre de nacionalidad libanesa residente en Brasil desde hace más de dos décadas, asesinó a su pareja sentimental, Ingrid Iolly Araújo Silva Berilo, de 40 años, y a sus dos hijos menores —una niña de 11 años y un adolescente de 15—, luego de una discusión. Su suegra, de 65 años, también resultó gravemente herida y permanece hospitalizada en estado crítico.
Según las primeras investigaciones, la violencia no fue un hecho aislado: el agresor tenía antecedentes por violencia de género. Además, existía una medida de restricción en su contra relacionada con otra expareja y su respectiva familia, lo que evidencia que ya había señales previas de comportamiento peligroso.
La tragedia comenzó con una fuerte discusión en la vivienda. Después de los disparos contra Ingrid, Hamdar se desplazó por el domicilio hasta los menores, quienes no tuvieron escapatoria. Posteriormente atacó a su suegra, abuela de los niños, quien aunque sobrevivió ahora lucha por su vida en el hospital. Tras el ataque, el hombre se quitó la vida en el mismo lugar de los hechos.
Vecinos relataron que escucharon más de veinte disparos seguidos de gritos desgarradores que rompieron la madrugada, despertando temor y dolor en el barrio. El cuerpo fue encontrado por el hermano del agresor, quien halló también un revólver en la escena. La policía está recabando testimonios y realizando peritajes para reconstruir con precisión lo ocurrido.
Las autoridades locales señalaron que se investigan las circunstancias que rodearon el crimen: tensiones económicas y personales entre las víctimas parecen haber sido un desencadenante, pero también se buscan posibles señales de alerta que podrían haber permitido prevenir la tragedia. El hecho reaviva la preocupación sobre la efectividad de las medidas de protección en casos de violencia intrafamiliar.