Mientras el Congreso debate el impacto fiscal de la reforma propuesta por el presidente Gustavo Petro, en Apartadó crecen las dudas frente a un millonario empréstito que el alcalde Adolfo Romero busca aprobar en el Concejo Municipal. La suma supera los 19 mil millones de pesos, pero en el municipio aún no se conocen con claridad los detalles del destino de esos recursos, ni las obras concretas a ejecutar.
Ambos casos, aunque en escalas diferentes, comparten una lógica común: la intención de financiar programas o proyectos con recursos obtenidos mediante deuda pública. Sin embargo, en el caso de Apartadó, el contexto es especialmente sensible: el municipio viene de enfrentar un grave escándalo de corrupción y desfalco, lo que ha dejado debilitada la confianza ciudadana en la administración local.
Silencio, dudas y falta de claridad
Lo que más preocupa a sectores de la comunidad y veedores ciudadanos es la falta de información clara y detallada sobre el empréstito. A la fecha, no se han presentado públicamente los proyectos específicos que serían financiados con estos recursos ni los estudios técnicos que sustenten la viabilidad de la deuda.
Además, algunos concejales han manifestado en sesiones privadas su inquietud por la presión para aprobar el crédito con rapidez, sin agotar los debates ni abrir espacios de socialización con la comunidad.
Un limbo político en puerta
Expertos locales advierten que endeudar al municipio sin planificación, sin transparencia y sin respaldo ciudadano podría llevar a Apartadó a un limbo político y financiero en los próximos años, afectando la gobernabilidad y comprometiendo futuras administraciones.
La ciudadanía exige explicaciones claras, socialización de los proyectos y garantías de que los recursos —si se aprueba el crédito— no repetirán la historia de opacidad y corrupción que aún afecta la credibilidad institucional en Apartadó.