Fiscalía acusa a José Fernando Cardona y otros de omitir millones en facturas y desviar recursos mientras la EPS acumulaba pérdidas reales.
El caso de la Nueva EPS, que atiende a más de 11 millones de colombianos, ha escalado a la esfera judicial. Cuatro exdirectivos de la entidad —entre ellos su expresidente José Fernando Cardona Uribe— afrontan cargos por presuntas irregularidades financieras ocurridas entre 2019 y 2023, que incluyen ocultamiento de facturas, manipulación contable y apropiación indebida de recursos.
La fiscalía general de la Nación señala que durante ese periodo se dejaron de procesar cerca de 14 millones de facturas emitidas por diferentes Instituciones Prestadoras de Salud (IPS) con contratos vigentes con la Nueva EPS. Esa omisión habría permitido a la entidad divulgar balances financieros con utilidades aparente, cuando en realidad se enfrentaban pérdidas crecientes.
El monto implicado en el desvío de recursos se calcula en más de 70.500 millones de pesos, con daños que también involucran la presentación de estados financieros que ocultaban obligaciones reales y deudas acumuladas con prestadores de servicios de salud.
Además, entidades de control como Supersalud y la Contraloría han reportado irregularidades adicionales: anticipos sin legalizar por valores millonarios, facturas pendientes de trámite y duplicadas, y un deterioro contable que ya resulta visible incluso tras la intervención gubernamental.
Este conjunto de hallazgos ha puesto en alerta al sistema de salud colombiano, pues la magnitud de la crisis financiera de la Nueva EPS no solo compromete su viabilidad institucional, sino también la atención de millones de usuarios afiliados, la estabilidad financiera de prestadores, y la confianza pública.