De Tumaco al icono global de la moda

Valentina Castro Rojas, oriunda de Tumaco, Nariño, se prepara para convertirse en la primera modelo colombiana en desfilar oficialmente para Victoria’s Secret, en el show que tendrá lugar en Nueva York el 15 de octubre de 2025.

Aunque aún no ha hecho un anuncio oficial a través de sus canales personales, la convocatoria fue confirmada por la prestigiosa marca, que incluyó su nombre dentro del grupo selecto de modelos invitadas.

Valentina es joven —22 años— y su ascenso ha sido vertiginoso. Apenas en 2022 debutó en la Semana de la Moda de París desfilando para Louis Vuitton, y desde entonces ha trabajado en campañas editoriales internacionales, editoriales de moda y pasarelas de alto perfil.

Su historia inspira: antes de ingresar al mundo de la moda, Valentina era conocida en su barrio por hacer trenzados africanos, oficio con el que ganaba modestos ingresos. Con el tiempo, un cazatalentos la descubrió en redes sociales, y ella y su madre aceptaron iniciar un proceso de formación profesional que hoy la lleva a una pasarela icónica.

Valentina no solo lleva su talento, sino también su identidad. En pasarelas y campañas ha lucido con orgullo sus raíces como mujer afrocolombiana: trenzas naturales, piel luminosa y rasgos del Pacífico han sido elementos que la distinguen en la industria.

Tumaco, un municipio con retos sociales, pobreza y vulnerabilidad, encuentra en ella un ejemplo de superación. Ella misma ha declarado que conserva el amor por su tierra: por su paisaje, su comunidad y su cultura.

El desfile de Victoria’s Secret es una de las vitrinas más vistas en el mundo de la moda. Participar allí otorga visibilidad global, nuevas oportunidades de trayectoria y la posibilidad de abrir espacios para otros talentos latinos, afro y colombianos.

Pero también hay retos: la presión mediática, los estándares internacionales de moda, la competencia con modelos de alto perfil y la necesidad de reivindicar la diversidad en esas pasarelas. Para Valentina, este momento representa no solo un logro personal, sino una oportunidad de romper barreras.