El influencer colombiano Mauricio Gómez, conocido en redes como La Liendra, reveló este martes que recibió una oferta de hasta mil millones de pesos para participar en una campaña política de cara a las elecciones de 2026, oferta que rechazó publicamente.
Durante un video difundido en Instagram, el creador de contenido afirmó:
“Es que tenemos mil millones de pesos, solo debes acompañarnos… No, gracias, no me interesa”, dijo.
Asimismo, agregó crítica al hecho de que “cómo puede haber plata para pagarle a un pelado como yo mil millones de pesos y la salud mal, las calles mal, la educación mal… O sea, plata sí hay, sino para ciertas cosas”.
La Liendra aseguró que de recibir nuevas ofertas para campañas políticas las hará públicas, y ratificó que ejercerá su derecho al voto “como ciudadano” sin adherirse a ninguna fuerza política ni campaña electoral.
Este episodio pone de relieve la creciente tendencia de los políticos y partidos en Colombia por contratar influencers para ganar visibilidad y llegar a públicos jóvenes. Sin embargo, también abre la discusión ética sobre el origen de los recursos y sobre la influencia que las figuras digitales pueden tener en procesos electorales.
La repercusión de la denuncia fue inmediata: en pocas horas, el video de La Liendra superó cientos de miles de vistas y generó decenas de miles de comentarios. Algunos lo respaldaron por su coherencia, otros lo criticaron por interpretar que la oferta era meramente publicitaria. Pero el daño simbólico ya estaba hecho: un influencer rechazando una millonaria campaña pone en evidencia otras prioridades en un país con brechas educativas y de salud persistentes.
Mientras tanto, las autoridades electorales no han emitido un pronunciamiento oficial sobre este tipo de ofertas, pero analistas advierten que estas situaciones podrían requerir mayor transparencia en el financiamiento de campañas y en la colaboración de figuras mediáticas.