Cuatro personas entre ellas un menor de edad murieron en zona rural de Anorí, Antioquia, tras la detonación de explosivos que, según las primeras versiones, estaban manipulando en un sector donde operan varias estructuras armadas ilegales.

El gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón, confirmó que los fallecidos serían integrantes del frente 36 de las disidencias de las Farc y que el hecho ocurrió en la vereda Moreno Cano, una zona de difícil acceso ubicada a cerca de seis horas del casco urbano.

De acuerdo con reportes preliminares, las víctimas serían un menor, dos jóvenes de alrededor de 20 años y una cuarta persona aún sin identificar. Las autoridades ya adelantan verificaciones para confirmar sus identidades y esclarecer las circunstancias exactas del incidente.

La región donde ocurrió la explosión es uno de los puntos más críticos del nordeste antioqueño, donde coinciden el frente 36, el Clan del Golfo y el ELN, generando constantes riesgos para la población civil, además de la presencia de minas antipersonal y otros artefactos explosivos.

Investigadores buscan determinar si el material explosivo estaba destinado a acciones contra la Fuerza Pública o para impedir el avance de otros grupos armados. Los cuerpos fueron trasladados inicialmente a la morgue de Anorí y serán remitidos a Medicina Legal en Medellín para su identificación plena.