Tras una dura crisis provocada por la emergencia climática, la subregión del Urabá antioqueño lanza una ambiciosa estrategia de reactivación. Con el lema #ViveUrabá, hoteleros y comerciantes esperan convertir la temporada de Semana Santa en el motor de su recuperación económica.
La resiliencia define hoy al Urabá antioqueño. Luego de enfrentar uno de los periodos más desafiantes de los últimos años debido a una fuerte emergencia invernal, la región ha decidido transformar la crisis en una oportunidad. El objetivo es claro: posicionarse nuevamente como el destino predilecto para los viajeros que buscan sol, playa y una oferta cultural inigualable durante la Semana Mayor.
El impacto de la crisis: Un sector golpeado
Las cifras que dejó la reciente ola invernal no son menores. La emergencia climática provocó un enfriamiento drástico en la economía local, con una caída de la ocupación hotelera que alcanzó el 85%. Este fenómeno derivó en el cierre temporal de más de 30 establecimientos de hospedaje y la pérdida de aproximadamente 500 empleos directos. Se estima que las cancelaciones de reservas —que oscilaron entre 1.200 y 1.800— dejaron pérdidas superiores a los 10.000 millones de pesos, afectando a unas 600 unidades productivas.
Para revertir esta situación, la Corporación Turística Urabá Darién Caribe ha liderado el lanzamiento de la campaña nacional #ViveUrabá. Esta iniciativa no es solo institucional; busca que cada visitante y habitante se convierta en embajador del territorio.
«La región de Urabá se viene consolidando como un eje de riqueza agrícola, cultural y gastronómica», explican los promotores de la campaña. La estrategia invita a los turistas a compartir sus experiencias en redes sociales, visibilizando que los municipios están listos para recibir al mundo y que la infraestructura se ha recuperado para garantizar una estancia segura y placentera.
Una agenda cargada de experiencias
Para esta Semana Santa, la oferta va más allá del descanso en la playa. Los municipios han preparado una programación diversa que resalta la identidad de la subregión:
Gastronomía y Tradición: Los festivales del dulce en Necoclí, Turbo, Apartadó y Chigorodó prometen conquistar el paladar de los visitantes.
Naturaleza Viva: En el Darién, el avistamiento de tortugas se perfila como una de las actividades de ecoturismo más atractivas.
Aventura y Deporte: Eventos como la carrera «Vive Necoclí» y el «Verano Fest» en Turbo buscan atraer a un público joven y dinámico.
Cultura: Las Fiestas del Río en Mutatá, conocido como el «Portal de Urabá», ofrecen una mezcla de naturaleza y tradiciones locales.