Las autoridades ambientales de la región han ordenado el cierre total de Playa Bobalito, ubicada en jurisdicción del municipio de Necoclí, como una medida drástica y necesaria para garantizar la temporada de anidación de tortugas marinas. La restricción abarca cerca de 14 kilómetros de costa y busca ofrecer un entorno seguro y libre de presencia humana durante este ciclo biológico fundamental.
La decisión, liderada por Corpourabá, responde a la llegada de cuatro especies distintas de tortugas: la Verde, Caná, Carey y Cabezona. Al coincidir este fenómeno con la proximidad de la Semana Santa, se busca evitar que el ruido, la iluminación artificial y la generación de residuos por parte de turistas interfieran con el desove y la posterior supervivencia de las crías.
Expertos biólogos señalan que este sector del Golfo de Urabá es uno de los santuarios de anidación más importantes de todo el Caribe colombiano. Por ello, se mantendrá una vigilancia estricta para impedir el acceso de visitantes y actividades que degraden el ecosistema, asegurando que estas especies en peligro puedan completar su reproducción sin amenazas externas.