En la madrugada del 1 de mayo, a las 2:53 a. m., nació Cattleya, una cría de cóndor andino que hoy se convierte en símbolo de vida y conservación en Colombia. Su llegada se logró tras un complejo proceso de eclosión asistida que se extendió por cerca de 60 horas, bajo estricta vigilancia de expertos.
El nacimiento hace parte de un programa liderado por la CAR Cundinamarca en articulación con la Fundación Parque Jaime Duque, entidades que vienen trabajando en la protección y reproducción de esta especie emblemática.
Cattleya, que pesó aproximadamente 227,9 gramos al nacer, es la tercera cría registrada en el último año dentro de este programa, lo que representa un avance significativo en la recuperación del cóndor andino en el país.
Sus padres, Katuma y Audrey, aportan una valiosa diversidad genética, clave para fortalecer la población de la especie.
Actualmente, se estima que en Colombia sobreviven entre 150 y 200 cóndores en estado silvestre, lo que convierte cada nacimiento en un hecho de alto valor ambiental.
El cóndor andino, conocido como el “Rey de los Andes”, cumple un papel fundamental en los ecosistemas como carroñero natural, ayudando a prevenir la propagación de enfermedades. Por ello, la llegada de Cattleya no solo representa un logro científico, sino también una oportunidad para seguir luchando por la preservación de esta majestuosa ave.