El superintendente de Salud, Daniel Quintero, planteó una alternativa para responder a las fallas en la entrega de medicamentos por parte de las EPS: la implementación de giros directos a las familias como medida de emergencia.

“Proponemos giros directos a las familias cuando no reciban medicamentos. Estos recursos se descontarían a las EPS desde la UPC”, aseguró el funcionario.

La iniciativa surge tras un caso reciente en el que una niña de 12 años no recibió a tiempo su tratamiento por parte de Ofimédicas. Según relató el superintendente, al conocer la situación decidió intervenir directamente.

“Hablé con su mamá y, en medio de su dolor, le giré $900 mil. Ella pudo comprar el medicamento de inmediato, sin filas ni trámites”, explicó a través de redes sociales.

La menor requería tacrolimus, un potente fármaco inmunosupresor utilizado principalmente para prevenir el rechazo de órganos trasplantados, al reducir la actividad del sistema inmunitario.

El funcionario señaló que este tipo de giros directos podría evitar retrasos críticos en la atención de pacientes, especialmente en casos urgentes, mientras se adelantan acciones contra las entidades responsables.

Además, anunció la apertura de investigaciones tanto a la EPS involucrada como a Ofimédicas por estos hechos.

La propuesta se suma al debate nacional sobre la eficiencia en la entrega de medicamentos y busca garantizar que, como concluyó el superintendente, “ni un solo niño se quede sin medicina”.