Lo que hace algunos años parecía impensable, hoy se convirtió en símbolo de una justicia más humana en España. Eika, una perrita entrenada en apoyo emocional, acompaña a víctimas de violencia de género durante sus declaraciones judiciales para ayudarlas a enfrentar el miedo, la ansiedad y el estrés traumático.

El caso de Eika alcanzó notoriedad internacional luego de participar en una audiencia en Madrid, donde acompañó a una mujer con discapacidad intelectual mientras declaraba contra su agresor. La presencia del animal marcó un precedente en la justicia española, al convertirse en una de las primeras intervenciones oficiales de este tipo dentro de un juicio oral.

Especialistas en derechos humanos y violencia de género han advertido durante años que muchas víctimas viven los procesos judiciales como una segunda agresión, debido a la presión emocional que implica recordar los hechos frente a jueces, fiscales y abogados.

Ahí es donde aparece Eika. Su función no es policial ni de seguridad. La perrita fue entrenada para brindar contención emocional a personas vulnerables en momentos de alta tensión psicológica.

Según profesionales que trabajan en este tipo de intervenciones asistidas, la compañía del animal ayuda a disminuir bloqueos emocionales, ataques de ansiedad, temblores y episodios de estrés durante las declaraciones.

El caso ha abierto un debate positivo sobre la necesidad de implementar modelos de justicia más empáticos y centrados en el bienestar emocional de las víctimas, especialmente en procesos relacionados con violencia de género y abuso.

Mientras tanto, Eika ya se convirtió en símbolo de apoyo, sensibilidad y acompañamiento para muchas mujeres que enfrentan uno de los momentos más difíciles de sus vidas.

Por yujalon99