Las carreteras de Urabá se han convertido en una amenaza constante para la fauna silvestre. Según estimaciones conocidas por las autoridades ambientales, entre 10 y 20 animales mueren atropellados diariamente en diferentes corredores viales de la región, una situación que preocupa por su impacto en la biodiversidad.

Entre las especies más afectadas se encuentran osos perezosos, zarigüeyas, iguanas, serpientes y aves rapaces, aunque el fenómeno afecta a todo tipo de fauna que habita los ecosistemas de la subregión. El tramo entre Mutatá y Necoclí es uno de los puntos donde más casos se registran.

La problemática se relaciona con el aumento del tráfico vehicular, la expansión de las vías y la fragmentación de los hábitats naturales, factores que obligan a los animales a cruzar carreteras en busca de alimento, agua o refugio. Además, las autoridades advierten que algunos atropellamientos podrían ser intencionales.

Corpourabá y organismos de control han reiterado el llamado a los conductores para reducir la velocidad en zonas rurales y reportar cualquier caso de fauna herida o en riesgo, con el fin de evitar que esta cifra continúe aumentando.

Por yujalon99