Después de permanecer cerca de once meses en cautiverio, fueron liberados los patrulleros de la Policía Nacional Franky Esley Hoyos Murcia y Yordin Fabián Pérez Mendoza, quienes habían sido secuestrados en el departamento de Arauca.

La liberación fue posible gracias a una misión humanitaria conformada por la Iglesia Católica, la Misión de Apoyo al Proceso de Paz de la OEA (MAPP-OEA), la Misión de Verificación de las Naciones Unidas, el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) y la Defensoría del Pueblo.

Los uniformados fueron entregados sanos y salvos a la comisión humanitaria, poniendo fin a casi un año de incertidumbre para sus familias, compañeros de institución y seres queridos, quienes durante este tiempo mantuvieron la esperanza de volver a verlos con vida.

La noticia ha sido recibida con alivio por diferentes sectores del país, que destacaron la importancia de las gestiones humanitarias para proteger la vida e integridad de las personas privadas de la libertad en medio del conflicto armado.

Familiares de los patrulleros y organismos humanitarios reiteraron el llamado a seguir promoviendo acciones que garanticen el respeto por la vida, la libertad y los derechos humanos en las regiones afectadas por la violencia.