El vicepresidente electo, José Manuel Restrepo, confirmó que el nuevo Gobierno prepara un decreto para retirar de sus cargos a funcionarios públicos que ya están pensionados, incluidos docentes que aún siguen vinculados al Estado.
La medida, según explicó, busca abrirles espacio a las nuevas generaciones, facilitar el relevo en la administración pública y crear oportunidades para miles de jóvenes profesionales que hoy esperan una vacante en el sector oficial.
El Gobierno insiste en que no se tocarán los derechos pensionales adquiridos, sino que se busca una renovación del talento humano dentro de las entidades públicas.
Actualmente, algunos docentes pensionados pueden seguir trabajando legalmente hasta la edad de retiro forzoso, fijada en 70 años, por lo que cualquier cambio deberá ajustarse al marco jurídico vigente.
Mientras unos aseguran que esta decisión podría impulsar el empleo juvenil y modernizar el servicio público, desde sectores sindicales y del magisterio advierten que revisarán con lupa el alcance legal del decreto una vez sea oficial.
“Quienes ya reciben una pensión deberían dar paso a nuevas generaciones en el Estado”, sería la apuesta del nuevo Gobierno.