La crisis financiera de la salud en Colombia vuelve a encender las alarmas.
Nueva EPS reportó pérdidas por $6,1 billones y deudas que superan los $22 billones, luego de presentar ante la Superintendencia de Salud sus estados financieros correspondientes a 2023 y 2024.
El reporte abre un nuevo debate sobre el futuro del sistema de salud, mientras el presidente Gustavo Petro aseguró que la mitad de esa deuda debería ser asumida por el Estado.
La cifra ha generado preocupación por el impacto que esta situación podría tener en la atención de millones de usuarios, los pagos a clínicas y hospitales, y la estabilidad del sistema en el país.