El presidente Abelardo de la Espriella advirtió que las Entidades Promotoras de Salud (EPS) que no demuestren viabilidad financiera y capacidad para garantizar una atención adecuada a sus afiliados podrían ser liquidadas de manera ordenada.
El mandatario hizo este anuncio el 4 de septiembre de 2026, durante la Cumbre de Gobernadores realizada en Mompox, Bolívar. Allí señaló que las EPS que sí cumplan las condiciones necesarias tendrán la oportunidad de recuperarse, mientras que las que no sean viables deberán afrontar un proceso de liquidación que tenga en cuenta las necesidades de sus usuarios.
La advertencia se produce en medio de las dificultades financieras y de atención que enfrenta el sistema de salud colombiano. Según información publicada por medios nacionales, las deudas acumuladas de las EPS y los problemas relacionados con la entrega de medicamentos y la realización de procedimientos siguen siendo motivos de preocupación para pacientes, hospitales y otros actores del sector.
El Gobierno también ha anunciado medidas para identificar las obligaciones pendientes y agilizar la atención de pacientes con medicamentos y procedimientos represados. Sin embargo, persisten interrogantes sobre los recursos disponibles y la manera en que se garantizará la continuidad de los servicios si alguna entidad debe cerrar.
La eventual liquidación de una EPS no depende únicamente de una declaración presidencial: las decisiones correspondientes deben adoptarse por las autoridades competentes, dentro de sus atribuciones legales, y contemplar las medidas necesarias para proteger a los afiliados.
Por ahora, el anuncio no significa que todas las EPS intervenidas vayan a desaparecer. El futuro de cada entidad dependerá de las evaluaciones sobre su situación financiera y su capacidad para prestar los servicios de salud.