Seis años después de uno de los casos más dolorosos y simbólicos del paro nacional de 2019, el Tribunal Administrativo de Cundinamarca confirmó la responsabilidad de la Policía Nacional por la muerte de Dilan Mauricio Cruz Medina, el joven de 18 años que falleció tras recibir el impacto de una munición disparada por un integrante del entonces ESMAD durante una protesta en Bogotá.

El fallo concluyó que hubo falla en el servicio, al considerar que la institución clasificó el arma utilizada como “menos letal”, sin advertir de forma suficiente a los uniformados sobre su capacidad de causar la muerte.

La decisión dejó claro que en las pruebas del proceso no se evidenció un escenario de violencia que justificara el uso de un arma con potencial letal. Además, el Tribunal subrayó que el derecho a la protesta no puede convertirse en una situación en la que se vulneren derechos fundamentales como la vida y la dignidad humana.

Otro punto clave del fallo es que descartó cualquier responsabilidad de Dilan Cruz en lo ocurrido y calificó el caso como una grave violación de derechos humanos, aumentando así las indemnizaciones para su familia. Como medida de reparación, ordenó a la Policía Nacional realizar un acto público de reconocimiento de responsabilidad y pedir disculpas a sus familiares.

La muerte de Dilan Cruz, ocurrida el 23 de noviembre de 2019, marcó a todo un país y se convirtió en uno de los casos más emblemáticos sobre el uso de la fuerza en medio de las protestas en Colombia.