La medida fue ordenada por el Juzgado Séptimo Penal del Circuito Especializado de Antioquia. Otoniel se encuentra en una prisión de Estados Unidos.

El Juzgado Séptimo Penal del Circuito Especializado de Antioquia ordenó una condena de 30 años de prisión en contra de Dairo Antonio Úsuga David, alias Otoniel, quien fue el máximo cabecilla y cofundador del Clan del Golfo.

La Fiscalía probó que el narcotraficante, extraditado a Estados Unidos durante el gobierno de Iván Duque, cometió los delitos de concierto para delinquir agravado, homicidio agravado, tentativa de homicidio agravado, fabricación, tráfico y porte de armas, municiones de uso restringido de las Fuerzas Militares, terrorismo agravado y desplazamiento forzado.

Entre tantas cosas, se le responsabilizó de los hechos violentos ocurridos en el marco del paro armado que decretó el Clan del Golfo en marzo de 2016; el asesinato de José Yimer Cartagena, líder social del Urabá antioqueño; y las amenazas al cantante Diego Gómez.

Con toda la evidencia, el Juzgado condenó a 360 meses de prisión al excabecilla de la organización ilegal y a pagar una multa de 10.966 salarios mínimos legales mensuales vigentes.

El togado aclaró que, si bien él se encuentra en extradición, una vez cumpla la pena impuesta en ese país, deberá ser puesto a disposición de las autoridades colombianas para que dé inicio al “cumplimiento de la pena impuesto mediante la presente sentencia”.

Alias Otoniel fue uno de los cerebros del Clan del Golfo. La Fiscalía claró que él se asoció con múltiples personas, entre esas alias Gavilán, Inglaterra, Nicolás, Sarley, Guagua, Pablito y Don Mario, para fundar las autodenominadas Autodefensas Gaitanistas de Colombia, dedicada a homicidios, desplazamientos Forzados, extorsiones, tráfico de estupefacientes, tráfico de armas con injerencia en Antioquia, Córdoba, Chocó, Bolívar, Sucre y Meta.

En el expediente se reseñó: “Se pudo establecer que el hoy procesado, Dairo Antonio Úsuga David, hizo parte de la estructura criminal desde sus inicios, los cuales se remontan al año 2006, posterior a la desmovilización de los grupos paramilitares. Para el año 2009, luego de la captura de Don Mario, alias Otoniel asume como máximo comandante de la estructura criminal desplegando varios actos delictivos».

Al ser detenido durante el gobierno de Iván Duque, alias Otoniel fue enviado a Estados Unidos y su poder quedó en manos de alias Chiquito Malo, quien hoy negocia la paz total con Gustavo Petro y alista a un grupo de hombres para trasladarlos a las zonas de ubicación temporal, un primer “síntoma” de la eventual disposición de paz que tendría el grupo narcotraficante.