Brayan Rayo Garzón, un joven colombiano que permanecía retenido en un centro de detención del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Estados Unidos, murió luego de pedir ayuda psicológica y solicitar una llamada con su madre, petición que, según denuncias, no fue atendida.
De acuerdo con los reportes conocidos, horas después de haber manifestado su estado emocional y pedir acompañamiento, Brayan fue hallado inconsciente dentro de su celda de aislamiento. Su muerte ha generado indignación y vuelve a encender las alarmas sobre las condiciones que enfrentan cientos de migrantes en centros de detención migratoria.
El caso del colombiano se suma a una preocupante ola de irregularidades registradas en instalaciones de detención del ICE, donde organizaciones defensoras de derechos humanos han denunciado falta de atención médica, problemas de salud mental y condiciones inhumanas para los detenidos.