El subteniente Miguel Ángel Mejía, de apenas 25 años, contó por primera vez el dramático episodio que cambió su vida durante una operación militar en Putumayo el 3 de septiembre del año pasado.
El oficial reveló que presuntos integrantes de los Comandos de Frontera, estructura vinculada a las disidencias de las Farc; lo rociaron con gasolina e intentaron quemarlo vivo mientras intentaba rescatar a uno de sus soldados que ya estaba envuelto en llamas.
El ataque le dejó quemaduras en el 50 % de su cuerpo, obligándolo a enfrentar un largo proceso de recuperación con 17 cirugías, múltiples injertos de piel y extensas terapias de rehabilitación.
A pesar del dolor y las secuelas, Miguel Ángel aseguró que volvería a hacer exactamente lo mismo, porque logró salvar la vida de uno de sus hombres. Hoy, tras recibir un reconocimiento por su valentía, mantiene firme su deseo de seguir sirviendo a Colombia.
«Quienes intentaron acabar con mi vida no lograrán apartarme de mi vocación», afirmó el subteniente, dejando un poderoso mensaje de resiliencia y compromiso.