Un nuevo enfrentamiento político se desató entre el expresidente Álvaro Uribe Vélez y el senador Iván Cepeda, tras un mitin realizado en Medellín que elevó la tensión en medio del ambiente preelectoral.
Durante el evento y en declaraciones posteriores, ambos líderes intercambiaron fuertes acusaciones relacionadas con paramilitarismo y narcotráfico, reavivando una confrontación política que se ha extendido por años.
Cepeda reiteró señalamientos sobre presuntos vínculos históricos con estructuras paramilitares, mientras que Uribe respondió cuestionando la credibilidad de estas acusaciones y lanzó críticas contra el senador, asociándolo con posturas cercanas a sectores investigados por narcotráfico.
“El país no puede construir memoria con falsedades”, fue una de las frases que marcaron el cruce de declaraciones, en un debate que rápidamente se trasladó a redes sociales y escenarios políticos.
Analistas señalan que este nuevo choque refleja la polarización que atraviesa el país en plena antesala de las elecciones, donde temas como el conflicto armado, la memoria histórica y la seguridad vuelven a ocupar el centro de la discusión.
El episodio ha generado reacciones divididas entre sectores políticos y ciudadanos, evidenciando la persistencia de tensiones ideológicas en Colombia.