Durante su alocución de finales de semana, el presidente Abelardo De La Espriella anunció la creación inmediata del Bloque de Búsqueda Anticorrupción, una unidad especializada que tendrá como misión identificar y desmantelar redes de corrupción infiltradas en las instituciones del Estado.
La nueva estructura dependerá directamente del Despacho Presidencial y trabajará de manera articulada con Policía Judicial, organismos de inteligencia, UIAF y DIAN, además del respaldo de la Fiscalía, Contraloría y Procuraduría, cada una dentro de sus competencias.
Uno de sus principales objetivos será rastrear los recursos públicos comprometidos, identificar a los responsables y aportar pruebas para acelerar su judicialización.
El mandatario aseguró que la estrategia no tendrá excepciones:
“Perseguiré la corrupción venga de donde venga. Hay corruptos enquistados en el Estado y les vamos a caer. No tolero la corrupción”.
Pero la ofensiva anunciada por el Gobierno no se limitará a la corrupción.
En materia de seguridad, De La Espriella confirmó la creación del Bloque Nacional de Búsqueda contra la Extorsión y afirmó que la nueva cúpula militar y policial recibió la orden de “recuperar el control del territorio y producir resultados”.
Además, el Gobierno puso fin a tres procesos de diálogo heredados de la política de “Paz Total”, argumentando que no encontró una voluntad real y verificable de abandonar la violencia.
Entre las decisiones están el cierre de las mesas con estructuras bajo el mando de alias Calarcá, la Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano y las Autodefensas Conquistadores de la Sierra Nevada. En el caso de estas últimas, también se solicitó la reactivación de órdenes de captura contra integrantes de la organización.
El Gobierno anunció que informará periódicamente sobre los avances de estas estrategias y la recuperación de recursos públicos.