El gobierno de China anunció un endurecimiento de su política de tolerancia cero frente a los delitos sexuales contra menores de edad. La Suprema Corte Popular informó que, en los casos considerados de extrema gravedad, los responsables podrán ser condenados a la pena de muerte sin posibilidad de reducción de la condena, conmutación o indulto.
Con esta decisión, las autoridades buscan enviar un mensaje contundente sobre la protección de la infancia y eliminar cualquier posibilidad de que los agresores eviten la máxima sanción prevista por la ley.
La medida se conoce luego de que, durante 2024, más de 41.000 personas fueran procesadas por delitos sexuales contra menores. Aunque en 2025 las acusaciones disminuyeron un 5,5 %, el gobierno chino considera que es necesario fortalecer las acciones para erradicar este tipo de crímenes.
Mientras diversos sectores en China respaldan la decisión y la consideran un paso firme para proteger a los niños, organizaciones internacionales de derechos humanos han expresado preocupación por la aplicación de la pena de muerte, al advertir sobre el riesgo de errores judiciales y cuestionar su compatibilidad con el derecho a la vida.
El anuncio reabre el debate internacional sobre el equilibrio entre el endurecimiento de las penas para combatir delitos de alta gravedad y la protección de los derechos humanos.