Una gran sorpresa ha causado en las plataformas digitales la difusión de las imágenes más recientes de Alex, un ciudadano que permanecía en condición de vulnerabilidad callejera. El hombre, recordado por la comunidad debido a sus recurrentes andanzas en el casco urbano, luce un semblante completamente diferente.
El impactante cambio físico está marcado principalmente por una notable ganancia de peso corporal y un aspecto visiblemente recuperado. Este proceso de transformación se ha generado durante su permanencia en el establecimiento penitenciario, donde recibe una rutina diaria y alimentación constante.
Como se recordará, el procesado se transformó en un personaje muy popular en la subregión de Urabá por los reiterados señalamientos de delincuencia. Comerciantes y transeúntes denunciaron por años sus conductas delictivas, las cuales perturbaban la tranquilidad de los principales sectores comerciales.
Ante los contínuos perjuicios, la justicia intervino el pasado 23 de abril, cuando un magistrado local le impuso una medida de aseguramiento intramural. Próximo a cumplir sus primeros noventa días en prisión, su nueva realidad habitacional sigue despertando múltiples debates entre los internautas.