La reconocida marca de ropa interior enfrenta un proceso de extinción de dominio que impacta cientos de establecimientos en el país.
La marca de ropa interior y accesorios Lili Pink, una de las más posicionadas en el mercado masivo colombiano, enfrenta un complejo escenario judicial tras una contundente acción de la Fiscalía General de la Nación.
El ente acusador inició un masivo operativo de extinción de dominio sobre más de 300 establecimientos comerciales de la compañía, luego de encontrar indicios que apuntarían a una presunta red de contrabando de textiles.
Las diligencias se desarrollan de manera simultánea en Bogotá y otras ciudades principales del país, con el objetivo de afectar el derecho de propiedad de estos locales, que, según las autoridades, habrían sido utilizados o adquiridos con recursos provenientes del ingreso ilegal de mercancía al territorio nacional.
Como consecuencia inmediata de esta medida cautelar, los establecimientos intervenidos entrarían en una fase de administración provisional por parte del Estado, mientras avanzan las investigaciones y se recolectan las pruebas que definan el futuro jurídico de los bienes.