Una nueva tendencia agrícola y gastronómica está captando la atención en redes sociales y mercados internacionales: los arándanos rosados.

Esta llamativa fruta, que rompe con el tradicional color azul, comienza a posicionarse como un producto premium y de alto valor.

Lejos de ser un experimento artificial, los llamados arándanos rosados corresponden a variedades naturales o híbridas, como el conocido Pink Lemonade, que se caracterizan por su tonalidad rojiza y un sabor más dulce, con menor acidez que el arándano convencional.

El fenómeno ha tomado fuerza en plataformas digitales, donde su apariencia exótica los convierte en protagonistas de postres, bebidas y contenidos virales. Además, productores internacionales ya los ven como una alternativa para diferenciarse en un mercado cada vez más competitivo.

Aunque la tendencia crece a nivel global, en Colombia la industria del arándano aún está concentrada en su versión tradicional. Actualmente, el país produce cerca de 12.000 toneladas al año y cuenta con aproximadamente 1.000 hectáreas cultivadas.

El sector proyecta un crecimiento de hasta el 20% en 2026, impulsado por la demanda interna, ya que la mayor parte de la producción se queda en el mercado local.

Sin embargo, expertos no descartan que variedades como el arándano rosado comiencen a abrirse camino como cultivos especializados, enfocados en nichos gourmet y exportaciones de alto valor.

Por ahora, los arándanos rosados se mueven entre lo exótico y lo exclusivo, pero su rápida popularidad deja una pregunta sobre la mesa: ¿está Colombia lista para subirse a esta nueva ola agrícola